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ALEJANDRO SANZ: "No me atrevería jamás a hacer halago de mi sufrimiento"


Es su primer disco en tres años y la respuesta al primer sencillo, No me compares, ha sido fulminante. El artista habló con Viva, vía telefónica, desde la ciudad de Miami, para mostrar este nuevo material. “¿Cómo están todos por allá?”, lanza Sanz la primera pregunta antes de la entrevista, revelando un cariño que él mismo calificó como recíproco con el público tico.
Alejandro, es tanto ese cariño que su sencillo No me compares debutó el día del lanzamiento en el número uno en Costa Rica.
Sí, es impresionante. La verdad es que no nos lo esperábamos. Al final, siempre piensas que mínimo tienen que pasar un par de semanas, aunque cada país es diferente, pero es increíble. La verdad es que estoy muy agradecido con la gente de Costa Rica. Es una maravilla y me hacen sentir muy bien.
Tras más de 20 años de estar en la música, ¿de verdad todavía lo sorprende llegar al número uno?
Sí, la verdad es que sí. Lo que hago es que bajo las expectativas un puntito, no hay que bajarlas tampoco al punto de conformarse, pero tampoco que la euforia te gane y dejar un poquito siempre a la sorpresa. Lo normal no es que debute una canción en el primer puesto, así que había una especie de hambre con este disco, así que la canción ha gustado y estoy muy feliz porque el trabajo ha sido muy duro, porque como su nombre nos indica La música no se toca. Es un disco como los de antes, con su orquesta sinfónica y sus arreglos clásicos y sus programaciones modernas. Es un disco monumental en cuanto al trabajo.
¿Puede ampliar ese concepto de La música no se toca?
Es una especie de homenaje a la música, una señal casi de respeto en los tiempos que corren donde hay gente que consume música con una aplicación e incluso las telefónicas le llaman contenido a la música. Yo creo que hay que diferenciar muy bien entre lo que es una canción y lo que es una aplicación para un teléfono. Una aplicación es un juguete y una canción es un alimento para el alma. La forma en que se consume la música ha cambiado mucho y eso hace que se baje la calidad. Lo que he querido es conservar la música y hacer un disco con mucho más esfuerzo, como indicando que la música no se toca y pienso seguir haciendo los discos así aunque termine quemado.
Toda la producción se ha manejado con mucho secreto, ¿qué nos puede adelantar del contenido?
Creo que este disco les va a sorprender. El concepto sonoro del disco es muy novedoso. En algunos casos, hemos rescatado el sonido de los años 80 y hemos hecho una especie de homenaje posmodernista a ese tipo de sonidos. Todo esto va mezclado con los arreglos más clásicos, que son sinfónicos, y, luego, con programaciones muy modernos, un par de instrumentos y otros folclóricos, y mi forma de cantar que es un poco... peculiar. Creo que, al final, la mezcla de todo eso ha dado como resultado algo interesante y que creo que va a sorprender.
Cuando salió Paraíso Express, nos dijo que nunca se plantea de qué temas va a hablar, pero ¿nos puede adelantar algo de las historias que oiremos en este disco?
Hay diversas temáticas. He cuidado muchísimo el tema de la lírica. Le he dedicado tiempo extra a pulir las letras. Hay temas muy variados, pero en todos trato de poner un puntito de ironía, como para quitarles un poquito de hierro a los grandes temas. Más que hablar de grandes conceptos, estoy hablando de pequeñas historias. Por ejemplo, hay un tema que habla de cómo un hombre y una mujer conciben el concepto de tiempo ya que quedan de verse a una hora y cómo pasan el tiempo cada uno antes de que llegue esa hora. Siempre con ese toque de amor y un poquito de ternura. Hay temas muy variados.
¿También vendrán temas románticos, de eso que sus fanáticos tanto disfrutan?
Sí, los hay, lo que pasa es que he tratado de cambiar un poco el significado de las palabras. Hay una canción que se llama Mi marciana, en vez de mi princesa (ríe). Es darles un romanticismo a unas palabras que probablemente nunca se usarían para escribir una canción de amor. Y luego visito paisajes; hablo de Titán –la luna de Saturno– y de paisajes peculiares, pero son pequeñas historias para hablar de grandes conceptos.
¿Hay algún invitado especial en el disco?
En este disco, hay una canción en la que ha participado Noel Schajris en la música y toca el piano, pero no hay colaboración a dúo como en los anteriores discos.
Es su primer disco para una nueva disquera, ¿cómo ha vivido esa transición?
La verdad es que necesitaba un cambio. Después de 20 años con Warner, que han sido 20 años de éxitos maravillosos y en que, aparte, dejo muchísimos amigos afortunadamente; necesitaba un poco renovar ilusiones y como empezar de nuevo; para mí, el cambio ha sido bastante bueno: el tener que empezar por escribir un disco nuevo para una compañía que ha apostado por ti. Intentar dar siempre el mejor disco es motivador. Necesitaba ese extra de motivación y sentía que en Warner ya había llegado a tocar el techo.
Tony Bennett nos dijo solo halagos sobre usted, ¿cómo fue esa experiencia de trabajar al lado de él?
Es un tipazo, es una leyenda viva. A mí me llamó muchísimo la atención que este hombre te cuenta anécdotas al lado de grandes figuras. Por ejemplo, a mí me contó una que era impactante; me dijo: ‘un día canté una canción de un compositor de Suiza que la había escrito y nunca había tenido éxito; cuando la grabé, se convirtió en número uno de las radios de Estados Unidos y recibí una carta de agradecimiento por haber sacado la canción de la oscuridad y convertirla en una estrella, un fuerte abrazo y firmado Charlie Chaplin’ (ríe). La anécdotas que te cuenta él pertenecen a otra liga, es otro nivel. Y luego hay que ver la humildad de ese hombre que, comparada con la pedantería que te encuentras muchas veces en la profesión en artistas prácticamente insignificantes, llama mucho la atención de que en cuanto más grandes son más humildes, más cercanos y con los pies en la tierra.
¿Qué significa que alguien como él diga que usted sabe cómo comunicar una canción?
Hubo una conexión inmediata con él y nos llevamos muy bien. Su hijo me dijo que me recordaba con mucho cariño. La verdad es que es un tipazo el señor y es un mito.
Durante su última visita a Costa Rica, acompañó a los damnificados por las lluvias. ¿Cómo recuerda esa experiencia?
Llegué y estaba el país conmocionado con lo que había ocurrido y me pareció que lo mínimo que podía hacer era acercarme a saludar a la gente y les mandé su ayuda para que lo dispusieran como quisieran, pero, sobre todo, me parecía que debía hacerlo ya que estaba en el país y ya que había generado cierta expectación que estuviera ahí; me parecía importante aportar ese grano de arena, sobre todo para darle un poco más de visibilidad a la situación que estaba sucediendo.
Pudo compartir con algunos niños llevándoles un poco de alegría en medio del dolor.
Esa es una de las cosas más bonitas que tiene esta profesión y es el poder llevar alegría con la sola presencia o con una canción o un gesto. Eso es algo impagable. Creo que tengo que dar gracias a Dios todos los días por tener la oportunidad de hacer cosas así.
”Y ojalá Dios me dé fuerza para seguir haciéndolo muchos años y ya tengo muchos proyectos que quiero empezar como una fundación en España para crear empleo. Gracias a Dios hay muchas oportunidades para que los artistas apoyemos este tipo de causas.
Al escuchar No me compares es difícil imaginar que lo comparen con alguien más. ¿Usted cree que a la gente se le olvida que las estrellas de la música también sufren como los demás?
Sí, a veces se olvida, pero también a veces nosotros somos culpables de que se olvide por todo lo que creamos alrededor. Nosotros, en el fondo, lo que hacemos es crear fantasía y creamos personajes a los que no les pasa nada y estamos como en un mundo fantástico y todo mundo tiene problemas.
”No podría quejarme de mi situación porque sería un ingrato; yo soy un privilegiado de la vida y me ha tocado una profesión que me ha tratado inmejorablemente; por supuesto que sufrimos como todo mundo, pero no me atrevería jamás a hacer halago de mi sufrimiento”.
¿Cuál es, entonces, la historia detrás de No me compares?
Hay varias interpretaciones de la canción, pero, sobre todo, lo de comparar. Muchas veces la falta de información nos obliga a comparar para intentar recibir algo o a alguien. Hice el primer disco y como no tenían ningún disco mío anterior para comparar, pues el golpe ha sido una sorpresa y eso se pierde después porque ya empiezan a comparar con tus trabajos anteriores y eso vale igual para las relaciones y los sentimientos.
”Siempre se dice que la novedad es más llamativa, siempre que llega el chico nuevo al barrio provoca la revolución entre las chicas y, en cuanto ya tienen con quien compararle, pues ya se acaba la sorpresa y lo único que queda para poder sostenerse es seguir innovando y sorprendiendo, tanto en las relaciones humanas como en la música”. 

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