Latest News

Alejandro y David, el 'dúo compadre' en Almería

WWW.UNIVERSOSANZ.YA.ST .- El cantante desató el delirio con letras de emociones, pantallas gigantes y una banda que hicieron corear y gritar al público.

Desde la clásica cartelería pegada a las paredes hasta el más reciente portal de la última red social sin olvidar las banderolas de la Rambla Obispo Orberá, el obelisco de cartón del bulevar de la Rambla y la web Almeriacultura.com, un cantante, que mantiene la cara de niño bueno y también algo travieso, venía prometiendo hace ya algún tiempo el paraíso express o de tres estrellas, pero, con independencia de calificativos o clasificaciones, paraíso a fin de cuentas, y se lo ofreció canción tras canción a las personas que ayer acudieron al Palacio de los Juegos Mediterráneos para escucharlo, ver su porte, llevarse más de una imagen en sus cámaras de mano y disfrutar de su música coreando o tatareando en más de una ocasión sus notas.
Porque a Alejandro Sanz (Madrid, 1968), como a la mayoría de los cantantes, no se le escucha, y a esos coreados y tatareados se unen gritos, lloros, bailes y demás explosiones de euforia -'guapo, guapo', 'torero, torero', 'flamenco, flamenco'- conforme el título y el contenido del tema que interpreta a la guitarra y a la voz y llega incluso, con más de un gesto, a insinuar la dirección, no en vano él es el protagonista y el fundamento de todo el espectáculo. Si no se conocen sus temas, muy difícil resulta para la persona que acuda al concierto seguir melodías y letras. Los espectadores van a comprobar lo que ya saben más que a presenciar una cosa nueva y distinta, como lo es cada uno de estos conciertos por mucho que se inserte en una estructura fijada de antemano y repetida por cada ocasión.
Escenario e iluminación
Almería, si no se producen cambios, fue la penúltima etapa de esta parte de la gira por España, que concluye hoy en la Plaza de Toros de Ávila, con base en su última grabación 'Paraíso Express' o 'Paraíso ***' (2009) y tras el recorrido que ha realizado por otros países y que favoreció el hecho de que llegara bien rodado hasta el Palacio de los Juegos Mediterráneos con un buen acople de los nueve músicos, que, bajo la dirección de Mike Ciro, integraron su banda. Alejandro Sanz no se hizo esperar y apareció bajo un sonido atronador, efectos especiales y todo un mundo casi virtual a través de las macropantallas que conformaron el escenario, un escenario multicolor, que, debido a su concepto de dinamismo, se adaptaba a cada canción. Y para esa adaptación también jugaron un especial papel los 100.000 vatios de luz al crear el ambiente apropiado, único e irrepetible, 'exigido' por el tema.
Y desde su aparición en el escenario el cantante -con diseño sencillo y sin estridencias, guitarra en mano y de la que es inseparable- dejó claro que el concierto iba a ser -fue- todo un diálogo con sus seguidores no solamente por la conexión que se establece con sus canciones, sino también porque iban a ser -fueron- los destinatarios de sus frases y de sus peticiones e incluso, como responsable del funcionamiento todo el espectáculo, de sus oídos sordos a preguntas o lanzamiento de piropos, que sí recogió a y atendió a través de pantallas gigantes cuando tocó dentro de la estructura del propio concierto.
Inicios
El papel y la obligación del cantante, en esos momentos, era cantar, interpretar, por ejemplo, 'Mi Peter Punk', que pareció conocer casi hasta el último de los asistentes al concierto, al menos desde la ignorancia de algunos de los presentes. Alejandro Sanz ofreció en el Palacio de los Juegos Mediterráneos un ejemplo -no ocurre siempre así- de un cantante que mantiene prácticamente la misma voz de sus inicios, aquellos de Alejando Magno, tal vez por no haber sido en ningún momento un prodigio de potencia e incluso de modulación, lo que no impide que resulte peculiar e inconfundible, tendente al grito y al recitado, y que, por otra parte, como parece hacer a la hora de componer y de cantar, cuida a conciencia.
Como a conciencia parece trabajar Alejandro Sanz para lograr que miles de personas imiten algunos gestos suyos o mantengan las manos en alto, aunque tal vez pueda explicarse en la facultad, y en el corazón, para componer decenas de letras de amor, y además una a continuación de otra, y que cada una, todas cautiven al público sin apenas desequilibrios en cuanto a edades y sin pérdida de frescura con el paso del tiempo.
Sentimientos
'Nuestro amor será leyenda', 'Viviendo deprisa', 'Lo que fui es lo que soy', 'Corazón partío', 'No es lo mismo', 'Yo hice llorar hasta a Los Ángeles', 'Lola Soledad', 'Sin que se note' constituyen una relación de temas entremezclados los de ayer y los de hoy, los de siempre. Da lo mismo las palabras que utilice o de las que eche mano para sus creaciones y para sus correspondientes títulos. Alejandro Sanz -con su acento madrileño tirando hacia el andaluz y rematado con el de Miami, que transpira tanto en sus interpretaciones como en sus proclamas- da la sensación de que haya encontrado lo mucho y respetar a las personas que pagan por oír todos esos temas y verlo interpretándolas. Esas influencias fonéticas no impiden, tal vez hayan provocado, que, aprovechando las potencialidades de cada una de ellas, haya dado con la tecla de un lenguaje universal: el de los sentimientos amorosos del pueblo.
Qué decir cuando sonó «Corazón partío», guitarra española en mano, que remató con un taconeo junto a una de las dos coristas de las trado una de las claves universal como son los sentimientos del pueblo. Y tal hallazgo queda patentemente desmostrado al término de 'Corazón partío', aquel -este- tema que, debido posiblemente al cuestionario que propone su estribillo, entre otros motivos, fue coreado por millones de gargantas y permanece en vivo en cada momento, tal vez porque nadie podrá nunca responde a todas esas cuestiones. Fue una de las interpretaciones en las que el cantante apareció más unido que nunca a su guitarra y hasta ensayó, más que realizó, un taconeo porque en su corazón -y se siente orgulloso- late el flamenco.
Imposible quedarse quieto, no aplaudir o salir renegando de Alejandro Sanz, pero no queda más remedio que admitir que da toda la impresión de que se trata de un compositor creador de magia o, desde otra perspectiva, beatificado por el público, porque consigue 'milagros' o milagros, eso sí, con trabajo detrás, que el cantante parece también camuflar y adornar con la forma de un corazón. Y el suspense no se conoció hasta bien pasada la media hora del concierto. Alejandro Sanz y David Bisbal intepretaron 'Nuestro amor será leyenda', con un almeriense mucho más comedido que cuando es el solista. Alejandro que su 'compadre' era el mejor regalo que podía traer para el público de esta tierra y David expresó su alegría por cantar con su 'compadre'. Los gritos... ¿para qué decirles a ustedes?


No hay comentarios:

Publicar un comentario

ALEJANDRO SANZ Designed by Templateism.com Copyright © 2014

Imágenes del tema: Bim. Con la tecnología de Blogger.
Published By Gooyaabi Templates