Latest News

El albero se rindió a “La Voz”

Alejandro Sanz vuelve a los escenarios españoles para ofrecer su mejor directo con la Gira Paraíso, como demostró en los 8 conciertos exclusivos de presentación de su nuevo álbum “Paraíso Express” que ofreció en el Teatro Compac Gran Vía (Madrid), para los que agotó las entradas en una hora y en su Tour en Latinoamérica en febrero y marzo, donde se ha presentado ante más de 200.000 personas y ha obtenido las mejores críticas.

En este nuevo disco el artista plasma toda su esencia como compositor e intérprete. “Es un disco más rockero que los anteriores, con un rock elegante y más positivo en las letras, con un espíritu alegre y rítmico" señala Alejandro. Diez brillantes y redondas canciones con las que Alejandro consigue sumergir al público en la historia de cada una de ellas con la idea de llevarles a sus paraísos particulares. “Paraíso Express” ha sido producido por el puertorriqueño Tommy Torres y mezclado por Bob Clearmountain, uno de los ingenieros más importantes del mundo que ha trabajado con The Rolling Stones, Bruce Springsteen o Paul McCartney, entre otros. Con este álbum Alejandro parece haber encontrado su verdadero paraíso como compositor, demostrando una vez más por qué sigue siendo el músico español más importante de las últimas décadas.

Además de interpretar los temas de “Paraíso Express” en los conciertos de su gira, Alejandro realizará un recorrido por las composiciones más emblemáticas de su carrera.

Número 1 en su primera semana de ventas en España, Estados Unidos, México, Argentina, Colombia y Chile. El primer single del disco, “Looking For Paradise”, se estrenó el 18 de septiembre y desde el primer momento conquistó el número 1 en descargas de iTunes en España y Latinoamérica. Su segundo sencillo, “Desde Cuando”, permanece durante meses en el número uno en las listas de radio y los videoclips más vistos.

Los músicos
Una banda de 9 músicos, bajo la dirección musical del neoyorkino Mike Ciro, que ha colaborado con gente como Alicia Keys o Mariah Carey, acompaña a Alejandro en el escenario. A los teclados, y de vez en cuando a la guitarra, se sienta Alfonso Pérez, desde Barcelona. Jan Ozveren, londinense guitarrista y colaborador ocasional del percusionista indio Trilok Gurtu; el bajista camerunés Armand Sabal-Lecco que ha acompañado a los hermanos Brecker, Herbie Hancock o Stanley Clarke entre otros; y el poderoso batería Nathaniel Townsley. El valenciano Carlos Martín se coloca a la izquierda del escenario tras la percusión y los vientos de un brillante trombón, Chris Hierro le acompaña a su derecha tras los teclados. Los coros los componen dos deliciosas voces, Sara Devine, de Arkansas y Txell Sust, barcelonesa y esposa de Gurtu, tal y como Alejandro Sanz se encargó de dejar muy claro entre bromas tras los continuos piropos a la corista.

Escenografía y sonido
El diseño de escenografía y luces es obra de Luis Pastor, quien cuenta con una destacada trayectoria como creador de espectáculos musicales. Para esta ocasión, Pastor ha creado un concepto de escenario dinámico donde 28 motores de velocidad variable hacen que la escenografía se convierta en una estructura viva adaptada a cada tema. Estos motores mueven más de 140 m2 de pantalla led de última generación cuya transparencia hace que el escenario adquiera diferentes dimensiones ópticas. Acompañado de cerca de 100.000 vatios de luz. El sonido y sus mezclas corren a cargo de Fernando Díaz, ingeniero de sonido que ya ha trabajado con Alejandro Sanz en sus últimas giras. El puertorriqueño Frank Aponte es el ingeniero de monitores.

La BSO de muchas vidas
El atardecer del sábado se convertía en un río de más de 5.000 mentes cuya única ocupación se definía entre repasar canciones y llegar a tiempo a la Plaza de Toros de Puertollano, Alejandro Sanz estaría sobre el escenario a las 22 horas y 33 minutos exactos, frente a un público mucho más nacional que minero: Madrid, Granda, diferentes puntos de la provincia de Ciudad Real, Córdoba, Bilbao o Alicante son sólo algunas de las zonas desde donde llegaron los fans.
Cinco trailers, cuatro autobuses, un equipo compuesto por 45 personas para montaje del escenario, 2 pantallas electrónicas gigantes, un escenario de dimensiones mastodónticas y la inclusión de imágenes en 3D que podrán ser vistas por el público. Son sólo algunos de los detalles materiales que mantuvieron la atención de los espectadores de un concierto sobresaliente y único en Castilla La Mancha, por ser la única ciudad de la región donde Alex Sanz para en esta gira.

La primera vez que escuché a este genio tenía 10 años, y corría el año 95. ‘Alejandro Sanz 3’ acababa de salir a la venta y la que era por aquel entonces mi mejor amiga, Ángela, me hizo escuchar una y otra vez ‘Mi soledad y yo’. La aprendimos de memoria, la copiamos una y otra vez en las pastas de los cuadernos, en las mesas del colegio, bajo un puente y en aquellas hojas con dibujos que olían bien. Anoche, cuando ‘Mi soledad y yo’ comenzaba sus primeras notas en el medley, pulsé su número de teléfono para que volviera a oír, en directo, aquella canción que fue nuestra primera canción, la primera canción de aquella amiga que aún está en mi vida y que no llegó a descolgar tras ninguno de los 9 intentos.

Horas después, cuando supo la razón de las llamadas y el momento que se había perdido, me contestó: ¡Qué rabia! Pero prefiero no haberme perdido el hecho de que te acordarás de mí. Alejandro Sanz, que comenzó su andadura por algunas televisiones con camisas enormes, vaqueros claros y un enmarañado y semilargo pelo, no es sólo hoy un fenómeno de masas, un músico comercial o un sex symbol para muchas. Alejandro Sanz se erige como la Banda Sonora Original de millones –sí, millones- de vidas como la mía. Miles de detalles que hacen que miles de persones, llamen a alguien durante sus conciertos porque son recuerdos comunes de una vida que ya ha pasado.

Alejandro Sanz son historias de niñas que crecieron juntas, rupturas, primeros besos en alguna esquina de alguna ciudad, manos que se cogen, saltos en algún bar, largos viajes en coche. Vida. Vidas. Aquel disco, ‘Alejandro Sanz 3’ ha sido, después de los años, catalogado como uno de sus mejores trabajos, un disco que costaba 1.200 pesetas y del que aún conservo una copia en casette con el nombre de ‘Sanz III’. Muchos críticos definieron aquel trabajo como mágico; once canciones donde se podía sentir la dedicación y la pasión con la que había sido realizado. De cada intervalo, de cada letra se desprendía un sentimiento acompañado de una nota.

Ha sido quizás aquel sentimiento con el que empezó, modificado a través de las décadas sí, vulnerable y cambiante como el de cualquiera, el que lo ha llevado a ocupar uno de los puestos altos en la historia de la música, sobre todo en la española.
Tal vez sea la añoranza por aquel sentimiento nuevo lo que le ha llevado en este último disco a respirar aromas de aquel pasado; un giro delicadamente musical que alcanza también a sus letras. Más sencillas, más desnudas, más limpias en conceptos. Optimista y clara. Brillante, así es la música de Paraíso Express.

Quizás también sea también “el hacer las cosas desde dentro” lo que ayer llevó hasta el albero de la ciudad minera una mezcla potente y extraordinaria de público. A mi izquierda, tres parejas jóvenes saltaban, se reían, se besaban y gritaban cada canción; es la esencia del Alejandro de ahora. A mi derecha, cuatro mujeres de unos cuarenta años se movían con el mismo compás de las mareas y cantaban bajito las letras; es la señal del Alejandro del pasado que aún perdura. Un poco más adelante, un padre llevaba a caballito a un niño de 5 años, que para sorpresa de los que le rodeaban, se sabía hasta el último de los silencios del repertorio; esa, es la naturaleza del Alejandro que llegará. Más rock, más pop, más balada o más solos de los brillantes guitarristas, el directo que posee este músico, y que ayer fue palpable en el coso, es de una calidad sonora, musical y escénica increíble. Una voz a la que si hubiera fallado la electricidad, no le habría hecho falta nada más. Amén del taconeo final que se marcó en la pasarela y el toque chic de unas gafas luminosas con forma de corazón que tuvo a bien ponerse cuando se lo pidió la propietaria de las mismas, una de las muchas fans que había entre el público.

¿Lo mejor del concierto? Los minutos a solas con el piano, los solos de los guitarristas, el momento de “Mi primera canción”, aquella que compuso en el 94 y que era la primera del disco “Básico”, la canción que escribió para las fans. Y sobre todo, el sentimiento que despertó la estrofa de “Yo sé lo que la gente piensa”: Yo prefiero seguir buscando/ los defectos y los encantos/ de una dama dulce y/ valiente. / Verdadera como la guerra/ despeinada como la tierra/ y canalla como la gente. / Yo prefiero una compañera/ perfumada con la madera/ con el cuero y con la palabra/ hembra. / Una mujer para mí debe ser/ mucho más que una hembra. / Que desprecie el dinero y el tener/ la corbata y la mentira. / Y solo por esa mujer/ valdrá mi muerte, más que.../ mi vida.
¿Lo peor del concierto? Que sólo duró 2 horas y 16 minutos…eso sí, 2 horas y 16 minutos en el paraíso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ALEJANDRO SANZ Designed by Templateism.com Copyright © 2014

Imágenes del tema: Bim. Con la tecnología de Blogger.
Published By Gooyaabi Templates